martes, 15 de abril de 2008

dos de rené char



Estrangulé a mi hermano


Estrangulé
a mi hermano
porque no quería dormir
con la ventana abierta.
Hermana mía
dijo antes de morir
pasé todas las noches
mirándote dormir
inclinado sobre tu resplandor en el vidrio.


-------------------------de Placard pour un chemin des écoliers, 1937.


Yo habito un dolor

No dejes al cuidado de gobernar tu corazón a esas ternuras parientas del otoño del que ella toman su plácido aspecto y su afable agonía. El ojo es precoz para plegarse. El sufrimiento conoce pocas palabras. Prefiere acostarse sin cargas: soñarás con el mañana y tu lecho te será leve. Soñarás que tu casa ya no tiene vidrios. Estás impaciente por unirte al viento, al viento que recorre un año en una noche. Otros cantarán la incorporación melodiosa, las carnes que sólo personifican la hechicería del reloj de arena. Condenarás la gratitud que se repite. Más tarde, te identificarán con algún gigante disgregado, señor de lo imposible.
Sin embargo.
No has hecho más que aumentar el peso de tu noche. Has vuelto a la pesca en las murallas, a la canícula sin verano. Estás furioso contra tu amor en el centro de una comprensión que enloquece. Piensa en la casa perfecta que nunca verás crecer. ¿Para cuándo la cosecha del abismo? Pero has vaciado los ojos del león. Crees ver pasar la belleza por encima de las lavandas negras.
¿Qué es lo que te ha izado, una vez más, un poco más arriba sin convencerte?
No hay sitio puro.

-----------------------------------------------de Le poème pulverisé, 1947.

René Char, "Antología" (Selección y versión de Raúl Gustavo Aguirre). Ediciones del mediodía, Buenos Aires.